Un mensaje consistente desde el primer clic.
Revisamos qué promete la campaña, a quién se dirige y qué necesita saber esa persona. El título, el contenido y la acción deben continuar ese mensaje, sin obligar al visitante a reconstruir la oferta.
- Una oferta y una acción principal identificables.
- Contenido alineado con el anuncio y el público.
- Distinción entre beneficios, condiciones y evidencia.